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Sindicatos e izquierda contra la huelga de masas en México

9 de abril, 2019 · Actualidad> Norteamérica> México

Asamblea en la plaza de Matamoros.

El desarrollo de huelgas «salvajes» y de masas en Matamoros, Tamaulipas, es la lucha de clases más importante en años en las Américas. La hemos seguido todo lo atentamente que hemos podido en nuestros canales de noticias aunque solo a grandes rasgos en nuestro diario. Publicamos ahora un resumen de los últimos sucesos que nos envía un grupo de compañeros de Matamoros nacido de la necesidad de sacar lecciones al calor de las luchas.

Sindicatos, patronal y proletariado en las huelgas de Tamaulipas

A través de la consigna «Los Sindicatos y Empresas Matan a la Clase Obrera» los trabajadores de las distintas maquilas en Matamoros, Tamaulipas (México) iniciaban un periodo de huelgas de masas continuas, que a lo largo de 3 meses se han unido en el movimiento denominado «20/32», exigiendo el bono de $32,000 pesos motivo de la aportación única derivada del aumento al 100% del Salario Mínimo en la zona fronteriza del país, así como el aumento del 20% en sus respectivos tabuladores salariales, después de una revisión de sus Contratos Colectivos de Trabajo. Ahora los proletarios se encuentran en el punto más tenso de todo el movimiento, ante la movilización masiva de antimotines de la Policía Estatal de Tamaulipas, en las principales empresas envueltas en la huelga.

Contingente de la policía enviado a romper el piquete de huelga en Mecalux el domingoA pesar de ser más 70 mil trabajadores en un inicio, se han tenido que enfrentar, no solo ante las más de 45 empresas de la Industria Maquiladora que fueron emplazadas a huelga, sino en un primer momento, a sus Sindicatos, ya sean ligados al «charrismo sindical», tal es el caso del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora en Matamoros, la UGTM, el SME, o del llamado a un sindicalismo «democrático-independiente», encontrando que aquellas organizaciones solo están para ponerles una correa cuando sea necesario.

Las reuniones masivas de trabajadores comenzaban a tomar forma en la plaza de Matamoros, donde, ante su falta de experiencia recurrían a la asistencia legal de la Lic. Laboralista Susana Prieto, la cual de la mano de Representantes de la UGTM y el Sindicato Mexicano de Electricistas, al tomar la palabra en la plaza delante de los trabajadores de las maquilas trataban de hacer que su agenda (la de encuadrar a los proletarios de nueva cuenta en el aparato sindical) se convirtiera en la de los trabajadores, diciéndoles cuál sería «su segunda tarea», esa de «elegir nuevos representantes sindicales», y haciendo una extraña y pésima analogía, comparando a los Sindicatos con los Zapatos, argumentando que si un sindicato no sirve, al igual que los zapatos, solo deben cambiarlos, sin decirles lo que los trabajadores ya no solo intuyen, sino que afirman en pancartas, es decir, que el Sindicato solo puede negociar su miseria con la Patronal, por muy democráticos o de izquierda que sean. Es común que las direcciones sindicales tiendan a una negociación que no favorezca a sus agremiados si creen que así mantienen al sindicato. Así, las burocracias se veían a sí mismas (y no a su fin declarado) como fin.

La organización autónoma del proletariado supone un peligro para los Sindicatos, antes que nada, porque la huelga hace surgir una nueva autoridad obrera, cuya existencia es muy elocuente respecto a las relaciones reales entre sindicatos y dirigentes: el comité de huelga elegido por la asamblea de los trabajadores de la fábrica, sindicados o no, que se interpone entre la oficina sindical y el patronado, cual si quisiera decir a este último: «El papel del sindicato ha terminado, el mío empieza», es justamente lo que los empresarios y sindicatos buscan evitar, la organización autónoma del proletariado.

 Asamblea en la plaza de Matamoros.Pueden correr con zapatos que solo llevan al camino de la precarización y el paro, o pueden caminar descalzos hacía su propia emancipación. Es preferible perder una lucha por nosotros mismos que un «triunfo» sindical o parlamentario que tarde o temprano será encuadrado en el proceso inflacionario. Aun cuando los proletarios más decididos llaman a acciones más contundentes, la Lic. Susana Prieto, la abogada laboralista quien se ha erigido como líder del movimiento 20/32, funciona como brazo para sindical ligada a MORENA (Movimiento Regeneración Nacional) y a sindicatos respaldados por la federación estadounidense AFL-CIO, y lleva a los proletarios al despeñadero, por el camino del «anti-charrismo» sindical y del parlamentarismo, anulando cualquier posibilidad de autonomía proletaria.

A pesar del carácter explosivo que ha tenido ésta serie de huelgas masivas, el proletariado industrial de las regiones periféricas está lejos de reconocer sus propias capacidades, el obrerismo es una carga pesada que ha sido capitalizada por el sindicalismo y evidentemente por las empresas, tanto que los llamados más contundentes a desbordar la huelga y devenir en Huelga Salvaje no requieren tanta contención por parte de la Lic. Susana Prieto o los lideres sindicales, son los mismos proletarios que establecen el legal formalismo como base inamovible de su accionar, en tanto que aun se reconocen en la identidad del tiempo-espacio del Capital como Obreros-Ciudadanos. El paro de 70 mil trabajadores y la serie de artimañas, despidos injustificados, regateo de sus exigencias inmediatas y legítimas dentro del marco legal-estatal, y solicitud de apoyo a las fuerzas del orden por parte de las empresas, es la muestra que la llamada paz laboral no solo es una mera ilusión, sino que es imposible tratar de enmascarar el antagonismo de clases. Las represalias contra los huelguistas son de hasta 6.500 despidos según la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y tienen como objetivo aniquilar las concesiones obtenidas y dar catedra de cómo romper huelgas y poner a raya al Proletariado, amenazando con hasta 50.000 despidos. Los huelguistas despedidos van siendo «boletinados» o colocados en listas negras utilizadas por las maquiladoras por toda la región fronteriza.

En el cauce de dichas huelgas de masas, aproximadamente 600 trabajadores en una embotelladora de Coca-Cola en la ciudad, la segunda más grande de América Latina, finalizaron un periodo de verdadera Huelga Salvaje, iniciado desde el 30 de enero, que posteriormente sería declarada «legamente Inexistente» por la Junta de Conciliación y Arbitraje del Estado el 15 de febrero y finalizaría el 3 de Abril, con 154 trabajadores despedidos.

El Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora en Matamoros continuó mostrándose como brazo del control Estatal sobre los trabajadores, ejemplo de ello fue el enfrentamiento con los trabajadores de la Coca-Cola, al bloquearles la entrada al edificio del Sindicato y no permitir que «personas ajenas» al organismo ingresaran. Así también, los esquiroles entre trabajadores de confianza y otro grupo minoritario de trabajadores sindicalizados denominado «Yo Sí Quiero» renunció a su derecho a huelga y manifestó su deseo de que la planta abriera sus puertas aun sin obtener el beneficio.

Después de la agresión de los trabajadores de confianza y la irrupción en los cercos de trabajadores alrededor de la empresa, varios trabajadores resultaron lesionados, se les diagnosticaron contusiones múltiples. Una proletaria embarazada tiene riesgo de aborto, se precisó.

 Los trabajadores defienden la línea de piquete en la planta de Coca-Cola contra golpeadores La presencia de la Policía Estatal ha sido una constante a cada paso de la organización de los trabajadores, no solo contra la Empresa, sino evidentemente contra el Sindicato.

Todo lo anterior aunado a la campaña de las empresas de contenido tales como Televisa y Tv Azteca, afinan el clásico «La prensa apunta, La policía dispara». El periodismo sicario de Tv Azteca, inventándose toda una estrategama alrededor de las huelgas, donde la pobre y bien intencionada burguesía es coaccionada por «Una red compleja de Extorsionadores» y les provoca pérdidas millonarias, pone las bases de una represión a gran escala, al tiempo que la criminalización del proletariado se hace un lugar principal en la cultura burguesa y de masas. Así, mientras con una mano en Matamoros despiden, golpean y amedrentan obreros, con la otra mano reciben ayuda del gobierno de programa social para tener mano de obra regalada bajo el lema «Jóvenes construyendo el futuro». Bajo la gestión neoliberal del capitalismo en su fase imperialista, el izquierdismo populista de AMLO lleva control del reacomodo burocrático de las fuerzas sindicales, para-sindicales y fracciones burguesas a quienes debe la actual administración.

De continuar llevando a los trabajadores a callejones sin salida, tal es el caso del parlamentarismo basado en la ideología obrerista, o su encuadramiento en el sindicalismo democrático, la lucha de clases, factor necesario a toda acción social positiva, queda rechazada a segundo plano, la acción directa de los obreros se adormece, su autodeterminación desaparece, el impulso hacia la emancipación degenera en acomodos dentro del marco del capitalismo.

Resumen en tuits

Publicamos el análisis de las huelgas de masas realizado por un grupo de compañeros que se constituyeron en Matamoros en grupo de discusión al calor de las luchas
Los trabajadores se levantaron bajo la consigna «Los Sindicatos y Empresas Matan a la Clase Obrera» demandando el 20% de aumento salarial y 32 mil pesos de bono.
La huelga, que arrancó con 70 mil trabajadores ha tenido que enfrentarse, no solo ante las más de 45 empresas de la Industria Maquiladora, sino desde el primer momento, a sus Sindicatos,
Cuando la ruptura con los sindicatos era una necesidad, la izquierda, a través de la abogada que hacía las gestiones legales, empezó a defender que la tarea era «crear nuevos sindicatos»
La huelga hace surgir una nueva autoridad obrera: el comité de huelga elegido por la asamblea de los trabajadores de la fábrica, sindicados o no, que se interpone entre la oficina sindical y el patronado
Sobre los sindicatos nos dicen que son como los zapatos, cuando están rotos, se cambian. La verdad es que podemos correr con zapatos hacia la precarización y el paro o caminar descalzos hacía la emancipación
Es preferible perder una lucha por nosotros mismos que un «triunfo» sindical o parlamentario que tarde o temprano será encuadrado en el proceso inflacionario
La función de la izquierda sindical y de partidos ha sido reforzar el fetichismo legalista entre los trabajadores como forma de evitar la «huelga salvaje»