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Recuperando a la Izquierda Comunista Argentina

29 de diciembre, 2018 · Emancipación> Escuela de marxismo

«Sobre el movimiento de septiembre» (1932) puede considerarse el libro fundacional de la Izquierda Comunista Argentina. Con él iniciamos un proyecto de recuperación de textos y debates de esta corriente que estuvo tan ligada a la Izquierda Comunista Española. Pero el texto, además de su interés histórico y metodológico, es sumamente interesante hoy para entender eso que llaman «populismos».

Sobre el movimiento de septiembre

Edición original de «Sobre el movimiento de Septiembre»

Al sufrir duramente el impacto de la gran crisis del 29, la burguesía argentina necesita derrotar de manera significativa a los trabajadores. El viejo «radicalismo», un movimiento interclasista, fundamentalmente pequeñoburgués, se convierte en un estorbo. La burguesía se dividirá en dos: la facción demócrata pretende realizar su programa y derrotar a los trabajadores sin desmontar el aparato político del momento. La facción fascista toma el modelo italiano y quiere montar un estado corporativo y autoritario que enfrente por la fuerza cualquier expresión de resistencia de clase. El problema: el fascismo italiano tenía una base «popular», es decir pequeñoburguesa, pero también había conseguido arrastrar a los sectores más atrasados de los trabajadores ante el estancamiento del movimiento revolucionario. Sin embargo, en Argentina, el movimiento está limitado a los escasos cuerpos profesionales del estado -alta burocracia, militares-, el apoyo de la alta burguesía conservadora es demasiado llamativo y la pequeña burguesía, representada por un radicalismo cada vez más nacionalista, encalla en la defensa del constitucionalismo. Aunque el movimiento golpista toma el poder, fracasará en sus objetivos políticos. Se abre en Argentina una fase que solo se resolverá con la aparición del peronismo en 1943-45: un movimiento nacionalista autoritario con capacidad de integrar a los sindicatos en su seno y organizar el paso a un capitalismo de estado (planes quinquenales, etc.) derrotando con contundencia cualquier respuesta independiente de los trabajadores… es decir, un fascismo evolucionado a las condiciones de la década de los cuarenta.

El período que ante nosotros tenemos es la más variada trabazón de contradicciones irritantes: constitucionalistas que conspiran abiertamente en contra de la Constitución, revolucionarios que se declaran constitucionalistas; una oposición que hace profesión de la paciencia, consolándose de sus derrotas presentes profetizando victorias futuras; demócratas que, siendo los patre conscripti de la democracia, se la entregan a sus enemigos; alianzas la primera cláusula de las cuales es la separación; batallas en quienes la indecisión es la ley primera. En nombre del orden, una agitación salvaje y sín objeto; la prédica más solemne en favor del orden realizada con motivo de la revolución. La colisión es un escándalo y la lucha una intriga. Pasiones sin verdad, verdades sin pasión; héroes sin heroísmo, historia sín acontecimientos; transcurrir del cual la fuerza motriz única es el calendario, fatigante por la repetición constante de las mismas tensiones y los mismos estallidos; antagonismos que semejan agudizarse periódicamente a sí mismos para poder embotarse y estrellarse sin resolución; esfuerzos pretenciosamente detenidos y temores burgueses ante el fin del mundo; y a un mismo tiempo, de parte de los salvadores del mundo, intrigas y comedias; y, en fin, la voluntad del país, cuando se manifiesta, halla su expresión inadecuada entre los inveterados enemigos de las masas.

Lee y descarga el libro fundacional de la Izquierda Comunista Argentina en 1932. Un «clásico» que resulta de verdadera actualidad para entender qué es eso que llaman «populismos»