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¿Que la crisis la paguen los ricos?

26 de agosto, 2019 · Marxismo> Crítica de la ideología

Vienen elecciones en Argentina, Portugal y, visto el entusiasmo de la burguesía española por Sánchez, en España. En los tres casos, la recesión, ya a pleno pulmón en un lado del Atlántico, en sus prólogos en el otro, va a estar en el centro. Irremediablemente la izquierda volverá con una vieja cantinela: «que la crisis la paguen los grandes empresarios» (FIT), «que paguen las rentas más altas» (Podemos), «los ricos» (Anticapitalistas) o «las mil familias» (Bloco).

Pero ¿tienen algún sentido esas consignas? ¿Puede mejorarse la situación de los trabajadores sin poner en cuestión las relaciones de explotación que ya no dan más de sí? ¿Qué se pretende con que paguen «los ricos», «los capitalistas» o «los empresarios»? ¿Un último intento de arrancar una máquina que se cala y que arrambla con nosotros? ¿La crisis es una crisis del capitalismo como sistema o tan solo el resultado de un «exceso» de avaricia de los capitalistas? ¿Se arreglaba todo con cambiar la administración de los capitalistas por la del estado? ¿En serio? ¿Es eso lo que nos quieren vender?

Reproducimos hoy una hoja, reproducida luego en el boletín «Alarma», distribuida por el FOR en España durante 1977.

¿Qué paguen los ricos?

Nosotros decimos tajantemente NO, porque esa consigna forma parte del arsenal de embaucos de una pseudo-izquierda cuyo propósito es reanudar el funcionamiento expansivo del sistema en que vivimos.

La expansión económica del capitalismo, sea privado, sea estatal, retiene al proletariado bajo una explotación creciente, y por lo tanto bajo su dictadura política.-La lucha obrera tiene que enderezarse a terminar con la explotación y con la dictadura política. Por lo tanto, cualquier proyecto anti-crisis, o siquiera anti-depresión, caso actual, es reaccionario. El paro obrero y la compresión de los salarios resultantes de una disminución del crecimiento industrial, y en proporciones mucho mayores de las llamadas crisis de sobreproducción, los trabajadores tienen que combatirlos atacando directamente la estructura funcional de la explotación, no por reclamaciones que la revigoricen.

Trabajando, el obrero produce mercancías cuyo valor es superior a su salario. Ese valor excedente o plusvalía, es la explotación. En cuando el mismo obrero entra en paro, deja de ser explotado pero cae en la miseria. Esa cruda realidad del sistema actual, constante cualquiera sea su régimen político, sugiere espontáneamente el remedio: impedir el paro y la explotación. El valor superior a la paga de cada obrero y el de la clase toda, valor gigantesco que el capital se embolsa, gasta o utiliza a su capricho, ha de hacerlo pasar a manos de quienes lo crean. La producción sería entonces directamente para el consumo sin negocio y lejos de haber paro disminuiría las horas de trabajo al mismo tiempo que aumentaría los bienes de que cada uno dispone. Y en mayor proporción inversa menguarían aquellas y se multiplicarían estos incorporando al trabajo útil los millones de personas que cobran desempeñando funciones parasitarias, negativas unas, criminales otras. Asi pues, la regla general de nuestra lucha: debe ser:

MENOS TRABAJO Y MAYOR CONSUMO sin ningún parado

Por ahí se llegará, no a que los ricos paguen para poner en orden su economía y ser luego aún más ricos, sino a la apropiación de toda la riqueza por la clase trabajadora y en fin de cuentas por la sociedad.

El embuste demagógico «que paguen los ricos» salta a los ojos. Impuestos fiscales, Seguridad Social, o lo que sea, lo cargan a los gastos de producción y los que en definitiva pagan son los explotados.

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Tuits

¿Qué se pretende con que paguen «los ricos», «los capitalistas» o «los empresarios»? ¿La crisis es una crisis del capitalismo como sistema o el resultado de un «exceso» de avaricia de los capitalistas?
¿Se arreglaba todo con cambiar la administración de los capitalistas por la del estado? ¿En serio? ¿Es eso lo que nos quieren vender?
No se trata de que «paguen más», se trata de reducir la jornada de trabajo y aumentar el acceso al consumo para satisfacer las necesidades humanas
No tenemos que respetar la «ley del valor», es decir, los beneficios, para poder producir. Por eso el camino es ¡¡MENOS HORAS de TRABAJO Y MAYOR CONSUMO sin ningún parado!!