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Por qué la «desescalada» es mucho más peligrosa de lo que nos venden

26 de abril, 2020 · Actualidad> Europa> España

Hace unos momentos el ministro de Sanidad acaba de aparecer en directo en la televisión pública reafirmando el mensaje del presidente de ayer. Según el gobierno la tendencia a la baja en el número de nuevos contagios significaría que «hemos doblegado la curva». El sobrentendido es que el cambio de tendencia correspondería a unos datos absolutos lo suficientemente significativos como para no temer los efectos de una «desescalada», algo que supuestamente refrendaría el informe de recomendaciones sanitarias. Desgraciadamente, ambas cosas son falsas con los datos y documentación que enarbola el propio gobierno en sus comparecencias.

Nuevos casos diarios. Gráfica del Ministerio de Sanidad

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El descenso en el número de nuevos contagios diarios confirmados es el principal argumento para el desconfinamiento. Decía el ministro:

Hemos pasado del 35% [de nuevos contagios] el 14 de marzo a un 0,8% hoy […] Siendo un dato interesante lo que quería poner en valor ante ustedes es la tendencia. Estamos consolidando el descenso, es decir, estamos definitivamente doblegando la curva. Repito, la tendencia nos indica que estamos consolidando el descenso, es decir, estamos definitivamente doblegando la curva.

Pero si el 35% del día 14 de marzo supuso 1.519 nuevos casos, el 0,8% de hoy significa que 1.729 personas dieron positivo en PCR ayer. Si comparamos con la fecha de comienzo del confinamiento, tenemos más casos nuevos diarios que entonces. En una enfermedad en la que la posibilidad de una inmunización colectiva está puesta cada vez más en cuestión por la reiteración de contagios en pacientes dados de alta, inferir de ahí o simplemente sobreentender que la caída porcentual de nuevos contagios es un dato suficiente como para entrar en una «desescalada» de medidas de alejamiento social, es más que aventurado.

Comparemos ahora con Italia, Francia o Alemania, que comenzarán su «desescalada» al mismo tiempo que España.

Nuevos casos confirmados cada día por países actualizados a día de hoy.

España estará empezando a doblegar la curva… pero, para una población más baja, tiene un número absoluto de nuevos contagios mayor. Al parecer es el gobierno con más prisas de Europa, más incluso que el de Italia. ¿No estará el gobierno siendo una vez más temerario igual que lo fue llamando a participar en la manifestación del 8M?

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La segunda idea repetida es que «los expertos» avalan comenzar el desconfinamiento. Pero si leemos el informe de recomendaciones sanitarias descubrimos que el objetivo del informe no es saber si es recomendable o no relajar el confinamiento sino si una «desescalada» podría darse sin producir un nuevo desbordamiento del sistema sanitario. Citemos:

Las estrategias deben dirigirse a la reducción del número de casos hasta un nivel asumible por el sistema sanitario evitando el riesgo de que se desborde o vuelva a sufrir el estrés al que ha sido sometido durante la primera onda epidémico. […] Este objetivo se puede conseguir con un proceso ordenado de transición de la situación actual, con medidas extremas de distanciamiento social, hacia una nueva normalidad que garantice la reducción de riesgos.

Y por si no quedara claro que el verdadero objetivo planteado es la «desescalada» y que el «Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias» (CCAES) no está respondiendo a si sería deseable o no emprenderla sino exclusivamente a si es posible hacerlo sin saturar las UCIS:

El control de la epidemia se garantiza con medidas poblacionales que facilitan el control de la transmisión, pero en ausencia de alguna de estas capacidades, una relajación excesiva de las medidas de distanciamiento social vigentes en la actualidad implicaría un riesgo alto de pérdida de control y de desbordamiento del sistema sanitario.

Y como la «desescalada» es un hecho que viene dado a la pregunta recibida y su peligro evidente es un rebrote de contagios… entre las capacidades que el informe exige para que no se produzca el desbordamiento se incluyen algunas como doblar la capacidad de las UCIs.

Disponibilidad inmediata/acceso, en caso de necesidad, del doble de camas de UCIs respecto de la capacidad pre-COVID e identificación de espacios que permitan un incremento de hasta el triple de la capacidad pre-COVID.

Las conclusiones inevitables

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Que el incremento de nuevos casos sea más bajo, no quiere decir ni que haya menos casos nuevos que cuando se inició el confinamiento ni que España esté en un nivel comparable de nuevos contagios al que ha servido de señal para la desescalada en otros países. De hecho comparando con el 14 de marzo hubo más hoy y el número de nuevos enfermos es sensiblemente mayor que en Francia, Alemania e incluso Italia, que tienen una población mayor.

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Y que sea posible «desescalar» sin que exista un desbordamiento del sistema sanitario, no es lo mismo que decir que el desconfinamiento no vaya a producir más contagios y muertes, ni que sea recomendable desde un punto de vista sanitario.

Decir lo contrario, insinuarlo o llamar a error en la comunicación solo puede ser calificado como trapacería o temeridad. Debemos poner por delante siempre salvar vidas a salvar inversiones e imponer el cierre de la producción no esencial hasta que realmente, la epidemia haya sido doblegada.