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¿Por qué Argentina «vale la mitad» hoy?

13 de agosto, 2019 · Actualidad> Sudamérica> Mercosur> Argentina

Alberto Fernández celebra el triunfo en la noche electoral de las PASO

El capital y sus mercados han respondido al triunfo peronista en las PASO con una fuga masiva. El dolar subió a casi sesenta pesos. La Bolsa argentina cayó un 48%, la mayor bajada en 70 años y las empresas argentinas en Wall Street se desplomaron a precios de derribo. Visto desde «los mercados», cuando acabó el recuento electoral, el capital nacional argentino valía la mitad. ¿Por qué?

Si leemos los puros datos, lo que los mercados financieros dicen es que la probabilidad implícita de impago de deuda se multiplica por cinco. Da igual que Alberto Fernández diga que no quiere dejar de pagar al FMI, que «honrará los compromisos» con el capital internacional.

Por supuesto que saben que el peronismo ha sido históricamente la cabeza de «cambios estructurales» y «reformas» que han asegurado la rentabilidad de sus inversiones… pero también que una Argentina inestable les reduce el dividendo por vía inflación. El ejemplo de las empresas españolas habla por sí solo: Santander, Telefónica, BBVA, Naturgy y Mapfre vieron recortados los beneficios -a un décimo en algún caso- por la evolución del tipo de cambio. Y es difícil pensar que un gobierno peronista, con su habitual dosis de caos y medidas improvisadas, vaya a aportar nada a una situación que es inestable al máximo por la situación de crisis global capitalista.

Mercosur-UE en la cuerda floja

Merkel y Macri en Davos. Alemania necesita exportar tanto excedentes como capital, Macri se veía huérfano del apoyo americano con Trump.

La crisis se materializa ahora y de manera directa de aquí a octubre en un nuevo recrudecimiento de la guerra comercial China-EEUU que afecta directamente a Argentina y que puede, como en abril de 2018 provocar tormentas monetarias arrasadoras. A lo que hay que añadir el efecto Brexit sobre el capital europeo y un elemento extra en el que el peronismo si que juega un papel propio: Brasil.

Brasil está entrando en recesión, Chile siente ya el estancamiento. Tanto Bolsonaro como Piñera sintieron la derrota de Macri como el comienzo de un peligro en un momento en el que hasta el régimen venezolano parece estar cerca de cantar victoria desde las ruinas. Temen una guerra comercial dentro del continente alentada por la «pandilla Kirchner»… que a fin de cuentas ha prometido revisar el tratado Mercosur UE. El capital internacional toma nota y sabe que ya bastantes cuestionamientos tiene dentro de la propia Europa como para añadirle una dosis extra de incertidumbre. Pero es que además, la salida de dólares masiva es fundamentalmente capital y ahorros argentinos. Si necesitaban una señal para dimensionar el peronismo, o en general, el cambio político, con esta sobra.

Así las cosas, Fernández quiere que Macri aguante hasta diciembre enfrentando la tormenta monetaria y quedándose con todos los costes. Macri juega a que el miedo a un nuevo 2001 le sirva para recuperar voto de la dolorida pequeña burguesía. Para los trabajadores no hay esperanza en nada que salga de las elecciones ni en nada que acabe optando por hacer el capital internacional ni el nacional. Solo plantar cara y hacerlo fuera de un aparato sindical que es el rompeolas más retardatario del capital nacional y el estado.

Tuits

El capital nacional argentino pasa a «valer la mitad» porque el triunfo peronista abre el fantasma de una guerra política y comercial con sus vecinos
El primero en entrar en pánico ha sido el capital nacional, comprando dólares como si no hubiera un mañana y dejando el dolar casi a sesenta pesos.
Con Brasil y Chile en bajada de expectativas y crecimiento, una Argentina enfrentada a sus vecinos es aun más difícilmente predecible para las inversiones internacionales
Para los trabajadores no hay esperanza en nada que salga de las elecciones ni en nada que acabe optando por hacer el capital internacional ni el nacional. Solo plantar cara.