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Patria

20 de enero, 2019 · Artes y entretenimiento> Literatura

Fernando Aramburu

«Patria», de Fernando Aramburu, es el libro que «lee todo el mundo en el metro». Fue el libro más vendido en 2017y 2018. A la burguesía española, que ya lo ha convertido en un producto de exportación televisiva de la mano de HBO, le gusta compararla con Galdós y Tolstoi, pero en realidad, es la nueva Regenta. Y en esa medida ambas son el retrato del fracaso del proyecto burgués en España en dos momentos diferentes separados por ciento treinta años.

Representación escultórica de la Regenta en la plaza de la catedral de Oviedo.

¿Qué era «la Regenta»? El retrato de aquello en lo qué había quedado el proyecto revolucionario del liberalismo español. La burguesía española se había acomodado al viejo orden de los sectores latifundistas y reaccionarios con el que se había empezado a unir prontamente a través de matrimonios y especulaciones, en la burocracia, la banca y la política. Clarín en la que fue su primera novela, adoptó las formas naturalistas de Zola –no sus fundamentos– para mostrar lo que significaba la feliz unión oligárquica. Para ello elije a una mujer pequeño-burguesa provinciana, arquetipo de una clase que busca refugio en una deriva inane de novelerías y sensibilidades. Y la contrasta con un poder social real de caciques, supersticiones y curas, representación provinciana de la miseria moral e histórica de una rancia clase dirigente que ya ni a feudal llegaba.

«La Regenta» desnudó la inanidad de la acomodaticia burguesía española de la Restauración retratando con técnicas naturalistas la miseria moral del status quo desde la mirada de una pequeño-burguesa provinciana

¿Qué és «Patria»? «Patria» es una vez más la técnica naturalista, el lenguaje realmente hablado, las reacciones predecibles, la ceguera calculada. «Patria» es la miseria e inanidad de la España de la segunda Restauración contada desde la perspectiva de dos pequeño-burguesas provincianas. ¿Por qué funciona fuera de Euskadi? Porque no es en realidad una novela sobre ETA y sus secuelas. ETA está ahí, es omnipresente en el relato, por supuesto. Es la forma concreta de la barbarie capitalista en la historia. Pero no es la protagonista. Los verdaderos protagonistas son la complicidad, la tentación acomodaticia, la debilidad moral, la mezquindad de las ilusiones, las mudeces reales y simbólicas… con las que el lector se identifica unas veces como víctima y otras como cómplice. La superstición católica decimonónica es sustituida ahora por la superstición nacionalista y la esperanza irracional en «que ésto funcione» propia del «verdadero creyente» en la democracia.

«Patria» es la miseria e inanidad de la España actual contada desde la perspectiva de dos pequeño-burguesas provincianas en un entorno anegado de superstición nacionalista

¿Cómo no va a gustar «Patria»? Tiene todos los atractivos del naturalismo: muestra la obscenidad de la violencia cotidiana sin indulgencia ni condena, como si fuera espontánea, resultado inevitable de la banalidad de las ideas y los prejuicios, como si fuera ajena a cualquier causa material sobre la que podamos actuar. El lector se siente parte porque el libro da realidad literaria al vacío moral que le rodea; siente que aprende, que se libera, porque concatena efectos y pone nombre nebuloso a la sordidez cotidiana. En realidad «Patria», como «La Regenta», ilumina el túnel dejándonos ver el hollín y las grietas de sus paredes. Pero no muestra salida alguna. Y por eso es tan terriblemente «aceptable» como la pútrida sociedad que representa.

«Patria», como «La Regenta», ilumina el túnel, deja ver el hollín y las grietas en sus paredes. Pero no muestra salida alguna. Y por eso es tan terriblemente «aceptable» como la pútrida sociedad que representa.