Diario de Emancipación

El G20 y las ideologías de la guerra de mañana

28 de junio, 2019 · Actualidad> Actualidad global

Foto de familia del G20

El PIB de los países miembros del G20 supone 85% de la producción mundial. La cumbre de Osaka está sirviendo de «juego de guerra» ideológico para contrastar las vestimentas argumentativas de los distintos candidatos a formar bloque alrededor de sus ambiciones imperialistas.

Se esperaba que la cumbre de Osaka comenzara con un acuerdo de tregua en la guerra comercial entre EEUU y China. No fue así. China echó rápidamente un jarro de agua fría a las expectativas de su propia prensa. A día de hoy no parece haber lugar siquiera para pausas en una guerra comercial contra China en la que no solo está comprometida ya toda la burguesía norteamericana -incluidos los candidatos demócratas que ayer la criticaban– sino que alimenta «alianzas» inéditas como la de Japón y Francia. Los acuerdos entre Macron y Abe son significativos del fondo material del G20. EEUU aprieta a sus «aliados» para rascar mejoras en la balanza comercial. Amenaza por ejemplo a Japón con retirar su apoyo militar. Francia, Rusia, Alemania… corren al quite, mientras invisibilizan sus propias ambiciones y acusan hipócritamente a China y EEUU de ser los causantes de la recesión global en ciernes.

El capital global está estancado. Capitalización global de las bolsas = valor aproximado del núcleo central de los grandes capitales nacionales mundiales

Si hacemos caso a la prensa internacional, la UE va a Osaka para intentar «convencer» de la necesidad de luchar contra el cambio climático a China y EEUU. El juego arancelario norteamericano da la oportunidad para que Alemania y Francia peroren contra el proteccionismo y que Rusia cargue contra el «liberalismo», dejando a Tusk la oportunidad de presentar al aparato burocrático europeo como bastión y guardián de las esencias democráticas

Macron ensayando el argumentario del cambio climático como arma contra EEUU en la guerra comercial.

Se trata obviamente de un juego de máscaras que oculta intereses comerciales inmediatos y carreras tecnológicas de mayor aliento (IA, 5G, etc.) que cada vez se afirman con mayor violencia… no solo verbal sino militar. La UE no quiere convencer de nada a China y EEUU, usa el argumento del cambio climático para imponer sus propias barreras comerciales. Es más, utiliza -con éxito- la movilización social ecologista jaleada con insistencia por los medios. Los «jóvenes por el clima», verdadera «cruzada de los niños» organizada desde el estado -las escuelas- y los medios, ha tenido tanto éxito que la izquierda anglosajona, que a diferencia de Trump no quiere perder la bandera ecologista, replica el modelo a toda prisa por los países de su órbita.

Como se dan cuenta ya los propios estrategas norteamericanos, la batalla ideológica va más allá de las argucias argumentativas: el G20 de Osaka está mostrando desde el primer día la necesidad de diferenciación ideológica en una época de guerras comerciales. Las banderas y consignas de reclutamiento no ganan por sí mismas las batallas, pero son imprescindibles para apaciguar la imposición de los costes en la retaguardia.

Resumen en tuits

La cumbre de Osaka está sirviendo de «juego de guerra» ideológico para contrastar las vestimentas argumentativas de los distintos candidatos a formar bloque alrededor de sus ambiciones imperialistas
La UE no quiere convencer de nada a China y EEUU, usa el argumento del cambio climático para imponer sus propias barreras comerciales
Los «jóvenes por el clima», verdadera «cruzada de los niños» contemporánea, es hoy el principal ariete ideológico de los imperialismos europeos
Las banderas y consignas de reclutamiento no ganan por sí mismas las batallas, pero son imprescindibles para apaciguar la imposición de los costes en la retaguardia
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