Diario de Emancipación

Izquierda Comunista

Diccionario de marxismo

Izquierda Comunista

Movimiento internacionalista que comenzará luchando contra la degeneración de la IIIª Internacional, buscando corregir los errores heredados del pasado reflejados en su programa, para a partir de 1928 enfrentar el triunfo del Termidor en Rusia y el papel contrarrevolucionario de la Internacional y los partidos stalinistas.

La Izquierda Comunista en perspectiva

La «Oposición de Izquierda Internacional» desde 1930-31 y la «IVª Internacional» que la sucedió desde 1938, siendo reagrupamientos heterogéneos y teóricamente frágiles, atrajeron en su fundación a buena parte de las izquierdas comunistas en formación por ser el único eje internacional de reagrupamiento internacionalista. La alternativa era el aislamiento en la ilusión de una solución local a un reto mundial. Por eso, en los países de lengua española como la propia España, Argentina, Uruguay, Chile o México, la Izquierda Comunista surgirá en el seno de la «Oposición de Izquierdas Internacional».

La Izquierda Comunista Española, que había nacido como grupo fundador del comunismo español y había sido parte central del reagrupamiento alentado por Trotski, encabezará la ruptura de los sectores sanos de la IVª Internacional frente al centrismo primero y la traición después al internacionalismo del Secretariado Internacional consolidado tras el asesinato del revolucionario ruso, embarcándose -a pesar de las durísimas condiciones de la militancia bajo el franquismo– en una revisión teórica fecundísima que la acercará en cuestiones clave -como el rechazo del sindicalismo- a la evolución que habían tomado las izquierdas comunistas que habían resistido a los años más duros de la contrarrevolución en el aislamiento: la germano-holandesa, la italiana y la francesa, nacida de ésta.

Vista en la perspectiva del tiempo, la Izquierda Comunista fue la respuesta de la clase ante la necesidad de clarificar su derrota histórica. Al responder a una necesidad universal, fue un fenómeno global aunque -como expresión natural de una dolorosa y profunda derrota- se viera fragmentada en agrupaciones «nacionales». Su legado es la constitución de una continuidad política dentro de las fronteras de clase que ha de servir para fundamentar la futura Internacional.

El legado de la Izquierda Comunista

Lo que caracteriza y diferencia el legado de la Izquierda Comunista de los distintos grupos que, en la mayoría de los casos sobre bases nacionales, se opondrán al stalinismo es:

  • Un enfoque internacional, universal, de la revolución y las causas de su derrota.
  • Realizar una crítica del cuadro de análisis de la IIIª Internacional aceptando que la contrarrevolución se alimentaba también de las ambigüedades y errores teóricos heredados de la IIª Internacional y las condiciones de lucha en el capitalismo ascendente

En conjunto, la Izquierda Comunista desarrollará el marco de análisis y programa característico del comunismo en la decadencia del capitalismo. La cuestión central y definitoria del desarrollo teórico de la Izquierda Comunista es la imposibilidad de una alianza con sectores de la burguesía, sea la socialdemocracia o sean los movimientos de «liberación nacional». Luego, la naturaleza misma del capitalismo de estado que se consolida en la URSS -especialmente a partir de la teoría del «socialismo en un solo pais»- y la actitud a tomar frente a ella -y frente a las «resistencias» por ella apoyadas- durante la Segunda Guerra imperialista mundial.

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