Diario de Emancipación | English

De la crisis al crack

3 de octubre, 2019 · Actualidad> Actualidad global

Las bolsas europeas bordean el «crash». En España el día se abría con el frenazo en seco del empleo en septiembre… a pesar de que los turistas europeos retrasaran las vacaciones. En el mundo, las peores cifras de producción petrolera en 16 años y el estancamiento del comercio mundial (1,2%) hablan de un motor productivo que no da más de sí. En el conjunto de Europa la producción industrial arroja las peores cifras desde 2012. Primera víctima: Alemania. Las cifras de actividad económica para 2019 han caído tanto que han tenido que acuñar el término «mini-crecimiento» para describir el resultado agregado.

Las empresas no tienen demanda suficiente y el capital no tiene donde colocarse

Y eso que los tipos de interés en toda Europa están en negativo, es decir, el Banco Central subvenciona a los bancos que quieran prestar dinero y los bancos subvencionan al que quiera invertir. Draghi se despide confesando que la palanca de las políticas monetarias está rota y que la última esperanza es la política de gasto público, es decir, aumentar la deuda de los estados para ganar tiempo y ver si, mágicamente, el motor se pone en marcha de nuevo.

El problema es que no hay en qué invertir porque ningún negocio pinta bien con una demanda a la baja. La situación es tan exagerada que el ministro de finanzas alemán exclama «¡No puede ser que la inversión se haya vuelto tan complicada!». Sabe de lo que habla. Tiene 15.000 millones de fondos de inversión pública que colocar… y nadie le pide el dinero ni con las mejores condiciones. «¡Por favor, tomen el dinero!» exclama sin pudor en la prensa. Pero da igual, la sobre-acumulación de capital es cada día más escandalosa. Los famosos «unicornios» no salen ya a bolsa porque no necesitan ya ni de fondos ni de minoristas. Les basta con «family offices» que acumulan cantidades ingentes de capital ficticio por colocar. La devaluación del capital es un círculo vicioso, como no hay destinos rentables de inversión, las empresas financiarizadas, que vivían de captar cash y especular con él se hunden una tras otra. La primera fue Thomas Cook. Le siguió un gran turoperador alemán, Tour Vital. Pero ahora ya ha saltado al textil y hasta de continente: la cadena de ropa low-cost estadounidense Forever 21 se declaró en quiebra esta semana. El comercio minorista en EEUU se cae a pedazos.

La guerra comercial ya está aquí

Evolución de las exportaciones alemanas a sus diez principales clientes. Se comparan las exportaciones de enero-mayo de este año con las del mismo periodo del año pasado.

La estrategia de EEUU a todo esto es «rebotar» la crisis defendiendo con uñas y dientes el mercado interno e intentando imponer acuerdos comerciales que le aseguren algunos nuevos pedidos. Ha sido obvio en la negociación con Japón. Pero en la relación con Europa no lo ha sido menos. Entre amenazas, denuncias y ataques periféricos mantiene en jaque a la industria automotriz alemana.

Ahora, con la bendición de la OMC, que ha reconocido que Airbus compitió con Boeing a base de subvenciones encubiertas, prepara una nueva andanada de aranceles. Bruselas responde preparando una contra-ofensiva… pero no tiene más que perder.

España

Evolución del Ibex durante los últimos seis meses. El capital monopolista español se devalúa sin remisión.

En España, los aranceles norteamericanos serían especialmente dolorosos por ahogar dos de las principales exportaciones a EEUU -vino y aceite- con un arancel del 25%. No podía llegar en peor momento además. El crecimiento en el segundo trimestre fue el más bajo en tres años. Y no es de extrañar que las expectativas de crecimiento se rebajen una y otra vez. La industria tiene las peores cifras en seis años… y ya eran malas. El sector turístico se da ya por perdido, en poco más de una semana la quiebra de Thomas Cook ha arrastrado al cierre a más de 500 hoteles.

Los índices bursálites, que muestran la evolución del valor de las grandes inversiones y monopolios del capital español, están, como no podía ser de otra forma, cada vez más castigados. El estado bate récords… de deuda pública y la inflación está a mínimos de los últimos tres años, mostrando una economía donde al capital le sobra mano de obra -porque no tiene capacidad para explotarla- y los salarios no tienen presión al alza por ningún lado.

Van a por nosotros

Antes y después para los trabajadores según el primer boceto de reforma de las pensiones francesas.

No solo vamos a sufrir todo esto con desempleo. En Alemania, atacar el sistema de pensiones es ya un objetivo franco. En Francia ya han comenzado. En España, bajo el ruido electoral, ni se cuestiona el fondo del amor por Sánchez de la burguesía. La crisis se ha echado encima de las burguesías nacionales y como señaló nuestro congreso éste pasado junio:

La situación global no es ni siquiera la misma de hace diez años. No solo los mecanismos de la banca central no tienen ya márgen de maniobra sino que la capacidad para crear cohesión social en torno a las necesidades del capital nacional están significativamente mermadas por las batallas internas de la propia burguesía y los años de movimientos desesperados -y estériles- de la pequeña burguesía.

El único camino en el que la burguesía mundial parece encontrar su salida, pasa por la apropiación directa de las coberturas y los magros ahorros de los trabajadores -sistemas de pensiones, salud y educación- y el incremento de la explotación en términos absolutos: más horas reales de trabajo por salarios totales pagados menores. El capital fuerza la realización de la plusvalía utilizando al estado que debería amortiguar sus contradicciones, azuzándolas.

I Congreso de Emancipación

Lee también en Emancipación


El tema de este artículo fue elegido para el día de hoy por los lectores de nuestro canal de noticias en Telegram (@nuevocurso).

Tuits

Las bolsas europeas bordean el «crash». Las peores cifras de producción petrolera en 16 años y el estancamiento del comercio mundial (1,2%) hablan de un motor productivo que no da más de sí
En Alemania las cifras de actividad económica para 2019 han caído tanto que han tenido que acuñar el término «mini-crecimiento» para describir el resultado agregado.
Las empresas no tienen demanda suficiente y el capital no tiene donde colocarse porque para qué invertir en empresas sin demanda solvente para crecer.
La acumulación de capital sin destino es tan grande que los «unicornios» especulativos no necesitan salir a bolsa, capitales familiares los cubren en todas sus necesidades de capital
En España la industria tiene las peores cifras en seis años… y ya eran malas. El sector turístico se da ya por perdido, en una semana la quiebra de Thomas Cook ha arrastrado al cierre a más de 500 hoteles
En Alemania, atacar el sistema de pensiones es ya un objetivo franco. En Francia ya han comenzado. En España, bajo el ruido electoral, ni se cuestiona el fondo del amor por Sánchez de la burguesía.
La «salida» de la burguesía: apropiación directa de las coberturas y los magros ahorros de los trabajadores -sistemas de pensiones, salud y educación- y el incremento de la explotación en términos absolutos